Gases, flatulencias o aerofagia.

La acumulación de gases es un síntoma muy molesto ya que puede provocar una distensión en las paredes del tracto digestivo, debido a un aumento de presión sobre las paredes gástricas e intestinales generando esa sensación de hinchazón, pudiendo ser muy dolorosa y condicionar nuestro día a día si no tomamos medidas.

¿Cuáles son las causas de los gases?

Nuestro organismo al alimentarnos produce gases que son expulsados al exterior por la boca o por el ano. Es normal que en nuestro aparato digestivo estén gases circulando cuando comemos, el problema viene cuando se acumulan y se dificulta su expulsión. La mayoría de los casos se dan por trastornos alimenticios, ya sea por malos hábitos a la hora de comer o por problemas inherentes en el individuo a la hora de tolerar ciertos nutrientes y alimentos como el caso de intolerantes a la lactosa.

En la mayoría de los casos la clave está en la alimentación, por ejemplo una dieta rica en sal puede provocar flatulencias, también las conocidas legumbres que tienen un alto contenido en hidratos de carbono, bebidas gaseosas, edulcorantes como el sorbitol y manitol, masticar insuficientemente los alimentos, cenas copiosas, los fritos, lácteos…

También pueden provocar flatulencias algunos problemas de salud, el consumo de ciertos medicamentos como el uso de antibióticos que alteran la flora intestinal, ciertas costumbres como masticar chicle, comer mal y rápido e incluso la ansiedad y el estrés.

¿Cómo podemos tratarlo?

Lo más importante es cambiar ciertas costumbres en el estilo de vida y la alimentación.

  • Reducir el consumo de legumbres, fritos, alcohol y bebidas gaseosas.
  • Reducir la sal y el consumo de grasas.
  • Sustituimos el café por infusiones digestivas.
  • Nada de chicles
  • Caminar un poco después de las comidas.
  • Masticar despacio.
  • Evitar las comidas copiosas sobre todo en la cena.
  • Evitar la lactosa.
  • Hacer técnicas de relajación.

En lo que a medicamentos se refiere existe un amplio arsenal basados en la capacidad de la simeticona de eliminar las burbujas de gas que se originan en el estómago cuando estamos comiendo. Las propiedades de este principio activo es aprovechado por medicamentos tan conocidos como el Aero-Red y la Enterosilicona. En el caso del Aero-Red existen varias presentaciones que van de sabor a menta al clásico con sabor dulce. Además podemos encontrarlo a distintas concentraciones: 40 mg en este caso tomaremos dos de golpe, de 120 mg y 240 mg para los casos más rebeldes. Para los más pequeños, puedes encontrar Aero-Red gotas muy fácil de tomar porque puede disolverse en otros líquidos y muy seguro ya que pueden tomarlo lactantes. En este caso se pueden disolver unas 10 gotitas en el biberón unas tres o cuatro veces al día.

La enterosilicona es un jarabe con un rico sabor a regaliz, como ventajas es que está muy bueno, podemos ajustar nosotros mismos la dosis y al ser una forma líquida el efecto se consigue con mayor rapidez.

Otro de los clásicos en este tipo de tratamientos es el pakreoflat, que combina la acción de unas enzimas digestivas que facilitan la digestión en aquellos casos que se hacen lentas y pesadas acumulando gases y la acción de la simeticona.

Otro de los clásicos en este tipo de afecciones es Flatoril, este ya es de prescripción médica y combina cleboprida (antiemético y procinético) y simeticona (antiflatulento), abarcando mayor amplitud en tratamientos donde se mezclan gases y otros problemas digestivos, es un fármaco que debe ser prescrito por el médico.

Salvo excepciones, estos medicamentos deben ser administrados a las dosis recomendadas  por el médico antes de las principales comidas para potenciar su efecto en el momento que más lo necesitamos, que es cuando estamos haciendo la digestión.

Cualquier duda, pregunta a nuestros profesionales.

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