Casi la mitad de los niños tiene sobrepeso u obesidad infantil, según los datos suministrados por el estudio Aladino del pasado mes de enero, que fija en 44,2% el porcentaje de menores con diferentes grados de exceso de peso.

Una situación alarmante desde el punto de vista de la salud pública, sobre la que advertía por esas fechas la doctora Ángeles Cansino, presidenta de la Sociedad Canaria de Pediatría Extra-hospitalaria:

“Las campañas informativas ayudan, pero el Gobierno tiene que tomar cartas en el asunto y regular la publicidad y, sobre todo, elaborar leyes que reduzcan o al menos informen de la cantidad de grasa saturada y de azúcares en la elaboración de los alimentos, porque, ahora mismo, solo hay declaraciones de intenciones que son muy insuficientes. Cómo mínimo podría legislar en el etiquetado de los productos para que alerten del alto contenido de grasas saturadas y azúcares pero, de momento, parece que es un asunto que no se toma demasiado en serio o en el que hay demasiados intereses y no se entra en el fondo”.

Los pediatras recomiendan un estilo de vida saludable en la edad infantil para evitar la obesidad y el sobrepeso. Aconsejan a los padres que fomenten estos estilos de vida y a las mujeres que, antes de quedarse embarazadas planifiquen la gestación con un control del Índice de Masa Corporal (IMC), así como evitar hábitos dañinos como el tabaco. Al respecto, consideran que también es importante, valorar, detectar e identificar los factores de riesgo desde la edad infantil.

En cuanto a las principales recomendaciones que aportan los pediatras especialistas, se centran en fomentar una alimentación sana y adecuada a las necesidades según la edad y el sexo, beber agua como única bebida, promover juegos activos, reducir el ocio sedentario y  evitar premiar a los niños con alimentos ricos en azúcares y grasas.

Asimismo, destacan que es fundamental y recomendable realizar un desayuno equilibrado, que debe estar compuesto por un lácteo, cereales y una pieza de fruta natural. Añaden que para favorecer una alimentación equilibrada hay que organizar la compra eliminando alimentos como los refrescos, zumos envasados, bollería industrial y embutidos con alto contenido graso; y elegir alimentos frescos y de temporada, así como planificar los menús.

Por último, los pediatras recuerdan que el sobrepeso y la obesidad están asociados a la diabetes tipo 2, hipertensión arterial y a la dislipemia, por lo que consideran imprescindible la prevención en la edad infantil con una detección precoz, así como reducir factores relacionados con el riesgo cardiovascular y sus complicaciones. altas tasas de obesidad infantil la laguna

 

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