El diagnóstico precoz es imprescindible en la mayoría de las enfermedades y, sobre todo, en el cáncer de mama. A los 30 años de edad, las mujeres deben comenzar con las importantes medidas de diagnóstico precoz del cáncer de pecho. Esto incluye una autoexploración del pecho al mes.

Más del 80% de las mujeres que padecen cáncer de mama descubren ellas mismas el tumor al explorarse el pecho. Por este motivo, se recomienda explorar ambos pechos una vez al mes. El mejor momento para la autoexploración de mama (autoexploración mamaria) es la semana posterior a la menstruación porque es cuando las mamas no están sensibles ni inflamadas. Las mujeres que se encuentran en la menopausia y ya no tienen el periodo, o aquellas que tienen las menstruaciones irregulares, deben explorarse el pecho el mismo día de cada mes. Si durante la menopausia se realiza un tratamiento con hormonas, la autoexploración del pecho se ha de realizar al empezar el nuevo envase mensual. La exploración de las mamas no debe ser interrumpida por la presencia de embarazo o lactancia, y poseer implantes en la mama tampoco es razón para dejar de hacerlo.

Si durante la autoexploración se nota un bulto, una diferencia importante u otro cambio llamativo con respecto a la última vez, no hay motivo de pánico: los cambios que se descubren en la exploración del pecho también pueden ser benignos. No obstante, en dicho caso es aconsejable acudir al médico lo antes posible.

Por otra parte, los tumores malignos del pecho pueden no ser palpables y/o visibles. Esto significa que algunos cánceres de pecho no se pueden diagnosticar ni con la autoexploración ni con la exploración médica. Por ello, la autoexploración de mama no puede remplazar, sino solo completar, otros exámenes de diagnóstico precoz del cáncer de pecho (por ejemplo, el examen del pecho mediante una ecografía, una mamografía o una resonancia magnética nuclear).

Por lo general, en la autoexploración de la mama se deben observar todos los cambios del tejido mamario, por ejemplo, en lo que respecta a la forma y el tamaño. También se ha de comprobar cualquier cambio en la superficie de la piel y en el pezón, así como secreciones sanguinolentas o de otro tipo de los pezones, procesos inflamatorios o hundimientos del tejido.

En el 80% de los casos, los bultos descubiertos en mujeres jóvenes son benignos. Independientemente de la edad, si se descubre un bulto durante la autoexploración de la mama (autoexploración mamaria), es importante acudir al médico de atención primaria para recibir un diagnóstico certero.

Paso 1: Para la autoexploración de mama colócate delante de un espejo. Coloca las manos en las caderas y observa tus pechos. ¿Ha cambiado el tamaño o la posición? Además de los cambios en los contornos de las glándulas mamarias son muy importantes los cambios en los pezones y las areolas. Presta atención, especialmente, a los pezones inflamados o hundidos.

Paso 2: Consiste en cruzar los brazos detrás de la cabeza. Observa ahora los pechos en el espejo. Comprueba especialmente si existen hundimientos de la piel o cambios del contorno de las glándulas mamarias. Mueve los brazos y controla si los pechos siguen el movimiento.

Paso 3: Tras la autoexploración de mama mediante la observación, se prosigue con la palpación del mismo. Coloca una mano por debajo del pecho a palpar y elévalo un poco. Toca con la otra mano, en posición plana y con los dedos cerrados, suavemente el pecho y palpa zona a zona con la yema de los tres dedos medios. Utiliza la mano izquierda para explorarte el pecho derecho y al contrario. Realiza, en la zona que estés explorando, pequeños movimientos circulares del tamaño de una moneda de diez céntimos.

Realiza los movimientos circulares levemente al principio de la exploración, después con una presión media y finalmente con una presión fuerte. ¿Notas zonas sólidas o bultos en el pecho? Comprueba también al explorar el pecho si, al apretar, sale líquido de los pezones (por ejemplo, sangre).

Es importante seguir siempre un esquema determinado en la palpación de la mama. Por ejemplo, empieza siempre con la exploración en el centro del tórax. Palpa el pecho en líneas ascendentes y descendentes de dentro hacia fuera.

Continúa el examen de forma lateral de derecha a izquierda y al revés. Comienza desde arriba. Palpa también el límite del músculo pectoral en dirección a la axila y también la axila.

Paso 4: Después de haber observado tus pechos de pie en la autoexploración de mamas, túmbate de espaldas para continuar con la exploración y repite en el paso 4 el examen y palpación de los pechos. Realiza mejor la autoexploración de la zona externa del pecho si se coloca primero de lado y dobla las piernas. Colócate de nuevo de espaldas. Estira el brazo de la zona que quieres explorar hacia arriba. Comprueba también la axila.

Si tras la autoexploración observas algún cambio, no dudes en ponerte en manos de los mejores profesionales.

Centro Médico Massana cuenta con la especialidad de ginecología.

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