El yoga contribuye al desarrollo cognitivo y fomenta hábitos de vida saludable.

En la actualidad, en relación con el nivel de estrés de nuestras sociedades, son muchas las personas que recurren al yoga para mantener un tono físico adecuado y también la serenidad que se le atribuye al yoga.

Según un estudio realizado, el 29% de españoles ha practicado alguna vez yoga a lo largo de su vida. La novedad es que cada día son más los profesionales, como médicos, fisioterapeutas o psicólogos,  que recomiendan esta práctica, a la que atribuyen importantes beneficios para la salud. Desde el campo de la medicina y la psicología se está empezando a estudiar los beneficios reales del yoga para así comprender los mecanismos por medio de los cuales esta actividad afecta el bienestar físico y mental.

El aspecto positivo más inmediato es el derivado de practicar una actividad física moderada, que ayuda a la tonificación de los músculos y que activa la segregación de hormonas como endorfinas, dopamina o serotonina.

Practicar esta disciplina una o dos veces por semana de forma continuada, reduce la concentración sanguínea de interleucina-6, una molécula ligada a la aparición de infartos, diabetes tipo 2 y artritis. La investigación demuestra que el cuerpo de las personas que practican yoga responden con menor intensidad que aquellas que llevan una vida sedentaria cuando son sometidos a un nivel de estrés intenso.

También en el plano físico, la secuencia de movimientos y posturas que se realizan con el cuerpo contribuyen a mejorar la elasticidad y tonicidad muscular, fortalecen y potencian los músculos y ayudan a desarrollar el equilibrio y la conciencia postural de nuestro cuerpo.

La práctica de yoga también ayuda a mantener buenos hábitos alimentarios. Quienes siguen esta disciplina se vuelven comedores conscientes y aprenden a distinguir cuando las ganas de comer son una sensación de hambre o de ansiedad.

También nos ayuda psicológicamente porque es una disciplina que requiere de mucho control corporal y, por lo tanto, de mucha concentración en lo que se está haciendo. Desconectamos de los pensamientos, preocupaciones y problemas que tenemos al concentrarnos en las posturas que realizamos, ya que se requiere un alto nivel de concentración y atención.

La práctica del yoga permite la consecución de objetivos personales en función del nivel de cada persona. Alcanzar estos objetivos aumenta la satisfacción personal.

Muchas de las personas que practican yoga apuestan también por la meditación. Esta tiene efectos positivos sobre la función cognitiva. Además puede ser una palanca para reestructurar pensamientos y creencias negativas sobre uno mismo, el entorno y el futuro. Además, gracias a la meditación se logra un mayor control sobre nuestros cuerpos y mejoramos nuestra atención y concentración. La autoestima también se ve favorecida. Se trata de un reto asumible.

Por otra parte, el yoga es universal ya que adaptando las posturas a las características y nivel de cada persona puede ser practicado por cualquiera.

Centro Médico Massana tiene yoga para embarazadas y no embarazadas. Infórmate.

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