Las Úlceras cutáneas crónicas son unas lesiones ocasionadas por destrucción de la piel. El diagnóstico se basa en la creación de historia clínica y exploración física, y en las pruebas complementarias, dirigidas según la sospecha clínica.

La edad, sexo, antecedentes familiares y personales (diabetes mellitus, hipertensión arterial, insuficiencia venosa en miembros inferiores, aterosclerosis, patología gastrointestinal o articular etc.), ingesta de medicamentos, exposición a agresiones cutáneas (radioterapia, quemaduras, etc.), historia social y viajes son datos de interés.

En lo referente a la lesión, el tiempo de evolución, características iniciales y cambios ocurridos, factores causantes de su exacerbación, presencia de síntomas cutáneos y sistémicos asociados nos permitirán una orientación inicial.

Tratamiento de Úlceras cutáneas crónicas en La laguna

Los estudios vasculares, analítica sanguínea, los cultivos microbiológicos (hisopos) y la biopsia son pruebas de laboratorio que resultan de utilidad. El estudio histopatológico es fundamental en muchos casos y obligado ante la sospecha de neoplasias cutáneas (lesiones cancerosas). Ante una úlcera crónica que no cicatrice se debe realizar una biopsia para descartar la existencia de un carcinoma o de otra enfermedad subyacente.

La enfermedad ulcerosa crónica de miembros inferiores comprende un grupo de enfermedades que como consecuencia de diferentes mecanismos fisiopatológicos, que alteran el proceso fisiológico de cicatrización normal, comparten como desenlace el desarrollo y tendencia a la progresión de una una pérdida de la integridad de la piel, por debajo de las rodillas en un periodo igual o mayor de 6 semanas.

Tratamiento de las Úlceras cutáneas crónicas

El tratamiento consiste básicamente en dos actuaciones en paralelo. Por un lado, el tratamiento de la causa primaria desencadenante, (arterial, venosa, neuropática, etc) y simultáneamente, el tratamiento local de la úlcera, con la aplicación de apósitos, medicamentos o factores que en conjunto favorezcan el restablecimiento de la cicatrización como por ejemplo, el uso de Plasma Rico en Plaquetas (PRP).

El Plasma Rico en Plaquetas (PRP) es la fracción del plasma derivado de la propia sangre, que después de ser procesada (centrifugada) presenta una concentración de plaquetas mayor a la basal. Ha sido utilizado como terapia adyuvante en el tratamiento de Úlceras cutáneas crónicas de miembros inferiores con resultado particularmente bueno en úlceras neuropáticas de pacientes diabéticos. Sirve como medio sellante y excipiente y además posee un importante efecto antiinflamatorio. La liberación del contenido de las plaquetas actúa localmente estimulando el inicio de la cicatrización. Una vez determinado el tipo de lesión, excluyendo en las que exista proceso infeccioso agregado, el uso de plasma rico en factores plaquetarios (PRP) en la aplicación local mediante inyección subcutánea perilesional en úlceras crónicas venosas e hipertensivas de miembros inferiores representa una herramienta válida, de uso práctico en la cicatrización dirigida, que puede mejorar la calidad de vida de estos pacientes, siendo particularmente útil en el control del dolor local. El número de sesiones a realizar depende de las características de la lesión.

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